martes, 21 de agosto de 2012

La fábrica de banquitos

Para el día del niño tenía ganas de hacer algo para mis sobrinos (siete en Buenos Aires), pero no tenía mucho tiempo, así que se me complicó al momento de buscar que juguete le vendría bien a cada uno.

Entonces se nos ocurrió la idea de algo que les sirva a todos sin importar la edad: banquitos.


Busqué varios modelos por la web, no parecían muy difíciles de hacer, y encima encontré planos gratis online (un buen sitio, con planos para varias cosas: http://www.craftsmanspace.com).

Tomando el primer banquito como ejemplo, lo simplifique un poco, y a fabricar banquitos en serie.

Estuve un rato largo preguntando sobre diferentes maderas en la maderera Grau & Weiss, y me terminé decidiendo por el paraíso. Es una madera bastante económica, pero mucho mas linda que el pino. Al menos con esta madera se puede trabajar sin que se desgrane como la parte blanca del pino. Después me enteré que se usa para hacer muebles, y vi que en algunos casos, bien terminada, quedaba muy linda.

Así que a cortar, lijar, taladrar, encolar, lijar de nuevo, y más lija por las dudas.


Para hacer tantos banquitos a la vez, es muy importante seguir un método, entonces me tome un buen tiempo antes de agarrar la primer tabla para visualizar los pasos que iba a seguir y hacer una nota mental para no tener que improvisar sobre la marcha.

El armado lo hice con tarugos de madera y cola, no hay ni un clavo ni un tornillo, nada metálico.


Los nombres los grabamos con una soldadora, menos mal que acá Vale me ayudó porque con mi letra hubieran sido solo garabatos. La terminación la hice con mucha lija a mano, una capa de goma laca para sellar y darles un color un poco mas naranja, y después dos manos de protector para exteriores (con una lijada rápida de 600 entre manos).


Al principio quise apurarme y saltear pasos porque me quedaba a mano tal o cual cosa, pero me resistí y cumplí con lo que había planificado paso a paso.
Recién al final tuve que romper la línea de producción para terminar tres banquitos antes que el resto, pero fué porque se me venía el día del niño y tenían prioridad mis sobrinas, ya que ibamos a comer con ellas.

Quedaron muy suaves al tacto, y con un leve brillo, como si estuvieran apenas lustrados. A las nenas les encanto, vamos a ver si resisten el uso de los varones. Ojalá que duren al menos un par de años, es la primera vez que hago muebles (chicos, pero muebles al fin), asi que no se cuando aguantaran el abuso que seguramente les van a dar.
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